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¿Qué es el techo de cristal?

    techo de cristal

    Definición

    Alrededor de 1978, Marilyn Loden, una asesora de gestión empresarial, comenzó a utilizar el término de techo de cristal al darse cuenta que algo dificultaba el ascenso de las mujeres en las organizaciones públicas y privadas. Desde 1978 la sociedad ha evolucionado pero el techo de cristal sigue existiendo.  

    El techo de cristal es una barrera invisible que se refiere a las restricciones u obstáculos que hace que las mujeres no puedan acceder a puestos de responsabilidad o dirección, o su desarrollo profesional durante el embarazo o la crianza de hijos e hijas.

    Las dificultades que provoca el techo de cristal tienen dos características: estas desigualdades no están provocadas por cuestiones de a la organización sino por cuestiones culturales. Este problema no se basa en las características personales de cada mujer sino que trata de un hecho generalizado.

     

     

    Causas del techo de cristal

    • El rol de cuidado del hogar y de la familia se sigue viendo como responsabilidad de las mujeres. Esto hace que incluso en la actualidad las mujeres tengan dificultades para conciliar la vida personal, familiar y laboral, frenando el ascenso profesional de las mujeres en la empresa. Si se produjera un reparto equitativo de las responsabilidades y tareas domésticas junto con buenas medidas de conciliación tanto para hombres como para mujeres, reducirían el techo de cristal.
    • En la actualidad sigue habiendo una idea generalizada de que de que las mujeres se van a implicar o tener menos ausencia en sus puestos de trabajo. Está demostrado que esto no es una realidad ya que la ausencia entre hombres y mujeres es similar en hombres y mujeres. Las organizaciones siguen premiando aún así a aquellos hombres que tienen hijos y penaliza a aquellas mujeres que son madres.
    • La cultura de las empresas están masculinizadas debido a que se crean redes donde las mujeres tiene difícil acceso como clubs nocturnos o cenas de negocio.
    • Las políticas empresariales de promoción poco objetivas. Gran parte de las empresas están dirigidas por hombres y como costumbre estos suelen contratar a otros hombres.
    • Es habitual que las mujeres siguen teniendo que demostrar el doble que los hombres para poder ascender puestos en el ámbito profesional, sufriendo un montón de prejuicios los cuáles los hombres no se tienen que enfrentar.

    En España las universidades tienen un mayor número de mujeres que de hombres y estas obtienen mejores calificaciones, pero la mayoría no consigue llegar a los altos puestos de las empresas. Una de cada tres empresas españolas no tienen ninguna mujer en sus puestos de directivos.

    Pero según los datos parece que este techo cada vez se va reduciendo más, en 2017 el número de mujeres directoras oscilaba entre el 25% y el 30%. En 2018 el número de empresas llegó al 36% mostrando que esta desigualdad se está reduciendo.

    Otro de los grandes problemas que tenemos en la actualidad es la lucha contra la brecha salarial que separa a hombres y mujeres

    Cómo acabar con el techo de cristal

    En España contamos con la Ley 3/2007 para la Igualdad Efectiva entre Hombres y Mujeres, en la que en el artículo 75 obliga a que las empresas pertenecientes al Ibex 35 y aquellas que cuentan con más de 250 trabajadores deberían tener un número más o menos equitativo de hombres y mujeres, ni por encima del 60& ni por debajo del 40% para cada sexo.

    Para las empresas del Ibex 35, que partían de un 6% de igualdad entre hombres y mujeres en 2007, se debería incrementar la presencia de mujeres en un 34%. Con esto se quiere decir que para 2015 estas empresas tenían que contar con un 40% de mujeres, aumentando 4 puntos cada año. 

    Para poder conseguir romper con el techo de cristal se debe mejorar la educación y aplicar medidas efectivas, que asegure la igualdad en empresas entre hombres y mujeres.

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